Grado y máster en Medicina, ¿y ahora qué?

Tribuna


Sheila Justo, vicepresidenta de AMYTS

El título en Medicina y Cirugía es equivalente a Máster Europeo. El reconocimiento de un triunfo de más de 8 años de historia:

Para posicionarnos en el cambio tenemos que remontarnos a la declaración conjunta de los 29 países europeos, el famoso “Plan Bolonia”. El objetivo del Plan Bolonia era unificar los sistemas educativos universitarios en Europa, mejorar la empleabilidad, movilidad y reconocimiento de las titulaciones. El Plan Bolonia dio lugar a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), un marco normativo que fija los criterios para armonizar la educación superior.

En 2007 se implantó en España y se eliminaron los antiguos planes de estudios universitarios, Diplomaturas de 3 años y Licenciaturas de 5 o 6, para introducir las nuevas titulaciones adaptadas al «Plan Bolonia»: Grados de 4 años. Y es aquí donde comenzaron los problemas.

La aplicación del Plan de Bolonia en el sistema universitario suponía una discriminación en profesiones como arquitectos y médicos, cuyos créditos ECTS y años de formación era muy superiores a los establecidos en la reforma. La condición de graduado sólo requería 240 créditos ECTS y 4 años, frente a los 360 créditos académicos y 6 años que componen el plan de estudios de las Facultades de Medicina. Además, por otro lado, creaba diferencias entre dos grupos de futuros médicos y arquitectos europeos: españoles, macedonios, griegos, malteses e irlandeses, y el resto de los países europeos que tendrían una categoría superior: la de máster.

Las movilizaciones de médicos y arquitectos en España no se hicieron esperar ante el riesgo de perder el nivel académico de sus carreras con la implantación del Plan Bolonia (1). Las protestas culminaron en una manifestación de decenas de miles de estudiantes y titulados, en octubre de 2009, frente el Ministerio de Educación para reclamar la equiparación de condiciones entre las antiguas licenciaturas y los nuevos grados del Plan Bolonia (2).

El foro de la profesión encabezado por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), después de varios años de lucha y de enfrentarse a la resistencia de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación) (3), lograron el reconocimiento del Grado y Máster de la Licenciatura de Medicina en el año 2015.

Fuente: https://gacetamedica.com/hemeroteca/la-profesion-no-dara-marcha-atras-en-la-defensa-del-master-hflg_603105/ Marzo, 2012.

La evolución del reconocimiento se puede seguir a través de su rastro normativo:

El Grado en Medicina y Cirugía corresponde al Nivel 3 (Máster) del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior (MECES) y el nivel 7 del Marco Europeo de Cualificaciones (EQF) (6).

Fuente: Clasificación del Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU) https://www.educacionyfp.gob.es/en/mc/mecu/mecu.html

Tras la titulación se puede acceder directamente al Doctorado.

  • El sexto año de formación incluye el Trabajo de Fin de Grado-Máster.
  • El reconocimiento es de carácter retroactivo y todos los titulados previos al Plan Bolonia tienen derecho a la doble titulación. El único requisito es solicitarlo oficialmente.

Puedes acceder a la acreditación de tu Titulación a través de una serie de pasos sencillos: http://www.cesm.org/wp-content/uploads/2022/11/SOLICITUD-CERTIFICADO-MASTER.pdf

Por tanto, queda resuelto el nivel académico a fecha 12 de agosto de 2015 en el Boletín Oficial del Estado, sin embargo, casi nueve años después de la aprobación no se ha reflejado en una equivalencia profesional (7). Actualmente, la clasificación profesional de los médicos en España se establece en el Grupo A1, que es equivalente a grado.

El artículo 25 de la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de medidas para la reforma de la Función Pública, establecía cinco Grupos de clasificación de los cuerpos, escalas y especialidades que han sido sustituidos por lo dispuesto en el artículo 76 del Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público:

“Los cuerpos y escalas se clasifican, de acuerdo con la titulación exigida para el acceso a los mismos, en los siguientes Grupos:

Grupo A. dividido en dos Subgrupos A1 y A2.

Para el acceso a los cuerpos o escalas de este Grupo se exigirá estar en posesión del título universitario de Grado. En aquellos supuestos en los que la Ley exija otro título universitario será éste el que se tenga en cuenta.

 La clasificación de los cuerpos y escalas en cada Subgrupo estará en función del nivel de responsabilidad de las funciones a desempeñar y de las características de las pruebas de acceso.

El reconocimiento formativo era necesario, pero es insuficiente y se ha de avanzar hacia una categorización equivalente. Para lograrlo es imprescindible que la Administración nos clasifique de acuerdo con nuestra cualificación y nivel de formación, al igual que han hecho otros países de la Unión Europea.

Nuestra propuesta es la del reconocimiento del Grupo A plus, que valore el grado formativo de los médicos y mejore las retribuciones de la profesión médica por el desarrollo de las competencias profesionales.

No podemos permitir que las condiciones que tenemos los médicos en España nos obliguen a emigrar a otros países donde se nos respeta más. Las malas condiciones laborales y salariales frente a otros países europeos, está dejando una huella profunda de emigración de profesionales médicos. La libre circulación y la globalización se agudiza con una clara inferioridad de condiciones de España en la Unión Europea.

Es el momento de actuar de forma coordinada desde todas las organizaciones que forman parte del Foro de la Profesión Médica para avanzar en lo que empezamos en 2009, con los problemas derivados de la implantación del plan Bolonia, y que aún no se ha reflejado en el día a día del profesional médico.

El futuro de la Sanidad depende de que los médicos recuperemos el prestigio social que nos corresponde, a través de esta equivalencia, y nos situemos en el liderazgo en las Administraciones Sanitarias. El objetivo es mejorar la profesión médica, promoción de las competencias profesionales y defender los intereses de los médicos españoles.

Frente a las necesidades futuras de hasta 15.000 especialistas en 2028, según  el “Informe Oferta-Necesidad de Especialistas Médicos 2021-2035 del Ministerio de Sanidad” (8), agudizado por el envejecimiento de la población y la continua emigración de médicos a Europa;  solo nos queda luchar y progresar juntos en lo que es nuestro:

  • El reconocimiento Administrativo del GRUPO A PLUS.
  • La normativa específica del médico en el Sistema Sanitario, que regule las condiciones especiales de la profesión: guardias, nocturnidad, gestión sanitaria, ética profesional, jornadas laborales, etc…

Los graduados y máster en Medicina estamos obligados a conocer nuestra historia para poder repetirla. ¿Y ahora qué? ¿Seguimos?

Referencias:

Normativa

  1. Real Decreto 96/2014, de 14 de febrero, por el que se modifican los Reales Decretos 1027/2011, de 15 de julio, por el que se establece el Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior (MECES), y 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.
  2. Real Decreto 967/2014, de 21 de noviembre, por el que se establecen los requisitos y el procedimiento para la homologación y declaración de equivalencia a titulación y a nivel académico universitario oficial y para la convalidación de estudios extranjeros de educación superior, y el procedimiento para determinar la correspondencia a los niveles del marco español de cualificaciones para la educación superior de los títulos oficiales de Arquitecto, Ingeniero, Licencia, Arquitecto Técnico, Ingeniero Técnico y Diplomado.
  3. Resolución de 21 de julio de 2015, de la Dirección General de Política Universitaria, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 10 de julio de 2015, por el que se determina el nivel de correspondencia al nivel del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior del Título Universitario Oficial de Licenciado en Medicina.
  4. DIRECTIVA 2005/36/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 7 de septiembre de 2005 relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales.

Noticias Prensa e informes oficiales:

https://www.europapress.tv/sociedad/40135/1/protesta-estudiantes-medicina-arquitectura (1)
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2009/10/20/economia/1256018192_850215.htm (2)
https://gacetamedica.com/hemeroteca/la-profesion-no-dara-marcha-atras-en-la-defensa-del-master-hflg_603105/ (3)
https://www.redaccionmedica.com/secciones/formacion/cesm-se-felicita-porque-el-master-de-medicina-sea-ya-una-realidad-1141 (4)
https://www.redaccionmedica.com/secciones/formacion/los-licenciados-en-medicina-ya-tienen-nivel-de-master-85893 (5)
https://www.medicosypacientes.com/articulo/sabias-que-el-grado-en-medicina-y-cirugia-equivale-un-titulo-de-master-europeo/ (6)
https://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina/nivel-master-del-grado-en-medicina-en-vigor-pero-nadie-cobra-mas-por-ello-7332 (7)
https://www.sanidad.gob.es/areas/profesionesSanitarias/profesiones/necesidadEspecialistas/docs/2022Estudio_Oferta_Necesidad_Especialistas_Medicos_2021_2035V3.pdf (8)

Dra. Sheila Justo Sánchez
Vicepresidenta de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid

Classisme

Tribuna


Xavier Lleonart

El mot classisme té dues definicions principals:

  1. Sistema que tendeix a mantenir les diferències entre classes socials.
  2. Actitud o tendència de qui defensa les diferències de classe i la discriminació per aquest motiu.

La primera és una definició molt més descriptiva; la segona conté una càrrega pejorativa important.

És evident que el sistema de treball del nostre país retribueix en funció d’allò que ets i d’allò que fas. Tothom té clar que un enginyer aeronàutic no cobra el mateix que una persona que fa un ofici sense qualificació professional, i aquest fet no fa classista l’enginyer. Doncs bé, des de l’òptica de la primera definició, el nostre sistema de treball és classista.

Aquests darrers dies, arran de la signatura del III Acord de l’ICS, corren per les xarxes socials publicacions que acusen les metgesses i els metges, en general, i a Metges de Catalunya (MC), en particular, de “classistes” per haver signat un pacte que millora (no entraré a discutir si molt o poc) les  condicions laborals i retributives del nostre col·lectiu.

Som culpables. Sí, he de confessar que som culpables de defensar amb totes les nostres forces la millora de les condicions laborals i retributives de les nostres companyes, i lamento que altres categories professionals percebin que no han obtingut guanys amb aquest acord, però nego rotundament l’acusació de classisme. En cap cas i en cap moment MC ha demanat que només millorin les condicions laborals i retributives del personal facultatiu, en detriment de la resta de col·lectius. I sí, òbviament hi ha diferències, però això no ens fa classistes, ens fa diferents. Recordem, per a les persones que ens acusen, en quin grau som diferents.

  • Som diferents per fer jornades de 24 hores. Això és ser classista?
  • Som diferents per tenir una jornada ordinària amb més hores anuals que la resta de col·lectius professionals, tant al III Acord de l’ICS com al Conveni SISCAT. Això és ser classista?
  • Som diferents per estar obligats a realitzar 2.187 hores anuals de treball (incloent guàrdies), el màxim que permet la UE. Això és ser classista?
  • Som diferents per haver cobrat, almenys fins ara, les hores de guàrdia a un preu inferior al de l’hora ordinària de treball. És a dir, hores extra pitjor pagades. Això és ser classista?
  • Som diferents perquè l’ICS va aplicar als facultatius una retallada salarial del 7%, a diferència d’altres col·lectius als quals la retallada va ser del 5% o fins i tot inferior. Això és ser classista?
  • Som diferents quan infermeria acorda que les seves hores de treball, fora de la jornada ordinària, les cobrarà al 130% o al 150% del preu de l’hora ordinària, mentre els facultatius amb prou feines les cobren al mateix preu. Això és ser classista?
  • Som diferents per ser els primers (i sovint els únics) a anar als tribunals quan les coses no van bé. Això és ser classista?

Cal dir que tots els exemples anteriors, referits a condicions laborals i retributives del personal facultatiu, han estat signats per representants d’altres col·lectius professionals. Però, quan això s’ha produït, no hi ha hagut acusacions de classisme, ni han sortit els defensors del treball en equip a dir que als metges no se’ls pot discriminar. Encara més, cap col·lectiu o sindicat ha mogut un dit per corregir aquestes desigualtats.

Davant de tot això, acuso la resta de col·lectius sanitaris de mirar cap a una altra banda mentre els seus representants signaven aquestes i altres mesures constitutives de classisme. O potser els sembla que això no ho és pas de classisme?

Des de MC desitgem sort i encerts perquè tots els grups professionals puguin assolir els seus objectius, sense que aquestes millores perjudiquin, empitjorin o discriminin les condicions de treball del col·lectiu mèdic, com ha passat històricament. Mentrestant, com no pot ser d’altra manera, el nostre sindicat seguirà defensant el benestar de les facultatives i facultatius de Catalunya, perquè la sobrecàrrega no ha desaparegut, perquè la formació segueix sent residual, perquè la conciliació sovint és una quimera… I ho farem sense agreujar o menystenir cap altre col·lectiu. Esperem que aquest respecte sigui mutu.

Xavier Lleonart
Secretari general de Metges de Catalunya (MC)

Violència cap a facultatives i risc d’agressions durant l’embaràs

Tribuna


Anna Robert

L’Institut Nacional de Seguretat i Salut al Treball (INSST) parla de violència laboral quan el personal d’un centre de treball sofreix abusos, amenaces o atacs en circumstàncies relacionades amb la seva activitat laboral, que posen en perill, implícita o explícitament, la seva seguretat, el seu benestar o la seva salut (física i/o psíquica), i evidentment la de les persones que estan per venir.

Inclou tant la violència física (agressió física sobre la treballadora o causar danys en propietats de l’organització o del personal) com la violència psicològica (intimidació, amenaces, conductes de violència psicològica susceptibles de causar mal psicològic i moral, etc.). Quan aquesta violència prové d’un usuari del servei, o inclòs d’una persona externa –no relacionada amb el servei que presta l’atenció– és quan suposa, a més, un risc més imprevisible.

Les agressions al personal facultatiu han anat en augment, en consonància amb una societat cada cop menys acostumada a l’espera, on sembla que tot arriba a un cop de clic, i on la sobrecàrrega assistencial que venim patint –tant en la consulta, com en la hospitalària i en la domiciliària– fa que sovint no es pugui dedicar el temps i l’espai suficient a tot. També és preocupant el fet que les facultatives reben el doble d’agressions que els seus companys facultatius, probablement en relació al fet de ser dones. Les agressions més freqüents són les agressions verbals, i en aquest sentit les verbalitzacions masclistes o les agressions sexistes són, per desgràcia, quelcom que totes en un moment o altre hem rebut al llarg de la nostra trajectòria professional, en especial en la confluència amb altres factors com poden ser l’edat (ser molt jove o gran), la procedència, les creences, alguns atributs físics, etc.

En els darrers anys, però, no sols s’ha documentat un augment de les agressions verbals, sinó també un increment de les agressions psicològiques i físiques. En el cas de la violència física per tercers, tota agressió comporta un dany psicològic que no sempre és tingut en compte ni s’atén. La sensació de fragilitat o vulnerabilitat, alhora que una possible clínica d’angoixa (o hiperactivació, si el succés ha estat molt traumàtic) en el lloc de treball, poden agreujar situacions d’estrès crònic o de síndrome d’estar cremat (burnout), dificultant tornar a la feina o mantenir-se laboralment activa davant d’aquesta vivència d’amenaça que desborda. Això sense afegir altres càrregues mentals, les quals acostumen a afectar amb més gravetat a dones pel fet del gènere, i que poden comportar pensaments de “no poder més”.

Però, què succeeix en el moment de l’embaràs quan hi afegim aquest risc de patir agressions? L’embaràs suposa una consideració molt específica pel que fa a la prevenció de riscos laborals durant l’exercici professional: la facultativa embarassada passa a ser treballadora especialment sensible (TES) un cop comunica el seu estat de gestació a l’empresa. D’aquesta manera, no podrà realitzar tasques que impliquin un risc d’agressió, el qual queda sempre recollit en el document d’avaluació de riscos del lloc de treball.

Quan existeix risc d’agressió per part de pacients i/o familiars d’aquests, l’empresa està obligada a fer una adaptació del lloc de treball i, en cas de no ser possible, la mútua laboral s’ha de fer càrrec de concedir una prestació econòmica per risc durant l’embaràs i la lactància (REL).

Fins ara, una valoració de risc d’agressió recollida en el document d’avaluació de riscos laborals era suficient per a la concessió del REL en un determinat termini de gestació davant la impossibilitat d’adaptar el lloc de treball a un que estigui exempt d’aquest risc. No obstant, recentment, trobem que les mútues laborals s’emparen en la Guía de ayuda para la valoración del riesgo laboral durante el embarazo per denegar el REL directament si no hi ha incidències registrades pel lloc de treball per agressió física en aquest. No compten que ens cridin, que ens insultin, que ens llencin el mobiliari del despatx o la consulta pels aires, o que ens esperin a la porta o ens assetgin per xarxes socials. Si no ens agredeixen físicament i ho fem constar per escrit, no hi ha REL.

És, per tant, absolutament necessari notificar (i denunciar, si s’escau) tota situació de violència, puntual o sistemàtica, patida independentment de l’estat clínic del pacient o del seu familiar o acompanyant. Notificar els fets és la via perquè quedi constància de la realitat i el risc d’agressió propi d’un lloc de treball més enllà del risc recollit en l’avaluació de riscos, i perquè la mútua laboral i l’empresa siguin conscients de l’existència real de successos i emprenguin les mesures de protecció adients cap a les treballadores (REL inclòs).

El fet que, si no hi ha incidències (sinistralitat) per agressió física, no hi ha REL està causant malestar i indignació entre moltes facultatives, tant de l’àrea de salut mental com d’altres, que no volen una baixa mèdica sinó un REL que validi la seva por i sentiment de vulnerabilitat per exercir la seva professió en condicions d’embaràs i risc d’agressió.

Des de Metges de Catalunya (MC), considerem que aquesta situació mereix una denúncia pública i una conscienciació general per tal d’evitar que es continuï vulnerant la Llei 31/1995, de Prevenció de Riscos Laborals. La violència en el treball, en les seves diferents manifestacions, és un risc significatiu i greu que ha de ser analitzat, estudiat, corregit i, sempre que sigui possible, eliminat tal i com té en compte la Llei.

Anna Robert
Psicòloga clínica, interventora de l’Agrupació de Psicòlegs de Metges de Catalunya (MC) i Secretaria de Formació del sindicat.